La córnea es el tejido que se encuentra delante de la pupila. Si pierde su transparencia o tiene irregularidades, causa problemas graves en la formación de la imagen. El trasplante de córnea es un procedimiento quirúrgico mediante el cual se reemplaza la córnea enferma o anormal de un paciente, por una córnea sana, que es tomada del ojo de un donante fallecido.
La cirugía se realiza bajo anestesia general o local, dependiendo de las condiciones de salud del paciente, y de las preferencias del cirujano.
La incapacidad que genera varía en cada caso, pero si no hay complicaciones, el paciente puede reincorporarse a sus labores en las 2 ó 3 semanas posteriores, aunque por lo general la agudeza visual se tarda de semanas a meses en recuperarse.
CONDICIONES ESPECIALES:
1. Si el paciente ya ha tenido un transplante de córnea previo o si la córnea está muy vascularizada, el riesgo de rechazo corneal será mucho mayor.
2. Si la presión ocular está alta, el riesgo de falla del injerto es mucho mayor.
3. En los niños el riesgo de rechazo corneal es más alto.





