Los defectos refractivos son: miopía, hipermetropía, astigmatismo puro o combinado con miopía o hipermetropía, y presbicia. Hasta hace poco, solo podían tratarse con anteojos o lentes de contacto.
La cirugía se efectúa con un exclusivo software incorporado a los equipos láser, que garantiza la mayor precisión posible en la corrección visual de cada paciente.
Este procedimiento es ambulatorio, seguro y confiable, realizado bajo las más estrictas normas de seguridad. Su objetivo es moldear la córnea según el problema refractivo específico de cada paciente y devolver la visión en pocos minutos.
La duración de dicho procedimiento es muy corta y la incapacidad posterior es mínima, por lo cual el paciente casi siempre puede regresar a sus ocupaciones habituales, al día siguiente de la operación. Además, se utilizan gotas anestésicas para maximizar el confort del paciente.