La Clínica cuenta con un servicio para la baja visión, cuyo objetivo es diagnosticar la enfermedad causal de ésta, la prescripción de ayudas ópticas, la enseñanza del uso de las mismas y las recomendaciones para desarrollar las tareas cotidianas.
A pesar de que los pacientes no recuperen la vista perdida, sí pueden aprender a usar mejor la poca visión que les queda, a partir de ayudas ópticas (lentes o combinaciones de estos para proveer magnificación, como lupas) y no ópticas (por ejemplo, material impreso con letras grandes), adaptaciones del medio o el empleo de algunas técnicas.
Si a usted le cuesta reconocer las caras de gente conocida, se le dificulta leer el periódico o una valla; si le es difícil escoger y combinar la ropa que se va a poner, si las luces le parecen más oscuras en lugares que frecuenta, como su casa u oficina, está a tiempo para pedir una consulta de baja visión. En esta se le practicarán los exámenes oftalmológicos necesarios para conocer su estado actual e implementar los tratamientos adecuados, con el fin propiciarle una rehabilitación visual y lograr su readaptación social, familiar, laboral o escolar.





